jueves, mayo 10, 2018

Los puentes de Madison (1995)


La vida de Francesca Johnson parecía predestinada, pero la llegada de un inesperado hombre hará que se cuestione su vida y todo lo que esperaba de ella. Mientras su marido y sus hijos están lejos en la feria del estado de Illinois en el verano de 1965, Robert Kincaid se para en la granja de los Johnson para conseguir la dirección del puente Roseman. Robert trabaja para la revista National Geographic y se ha desplazado hasta Iowa para fotografiar los puentes del condado de Madison. Ella quiere acompañarlo y mostrarle los puentes, pero se resiste al ver que él es un completo desconocido. Poco después, Francesca se compromete a enseñarselos y así comienza la breve y apasionada historia de amor de su vida. Tras la separación, ella decide escribir lo que han significado para ella esos cuatro días con Robert. Tras la muerte de Francesca, sus hijos encuentran las cartas y las revistas de Robert y se hacen eco de la historia de amor que tuvo su madre con el Sr. Kincaid. La intención de Francesca para con sus hijos, es de hacerles comprender que tienen que perseguir sus sueños para ser felices en la vida. Y para mayor sorpresa, ella les pide en la carta que esparzan sus cenizas por el puente Roseman porque allí están las cenizas de Robert. Sus hijos deberán decidir si honrar la voluntad de su madre o enterrarla junto a los restos de su padre.
“No quiero necesitarte porque no puedo tenerte.”
“Los viejos sueños eran buenos sueños. No se cumplieron, pero me alegro de haberlos tenido.”
“Creo que los lugares en que he estado y las fotos que he hecho durante mi vida me han estado conduciendo hacia ti.
“El amor no obedece a nuestras esperanzas, su misterio es puro y absoluto.”
“Cuando la muerte acecha y el miedo a lo terreno deja paso a la incertidumbre de lo que hay después, lo que realmente importa es que aquellas personas a las que quise y quiero, lleguen a conocerme realmente.”
“La mayoría de las personas temen el cambio, pero si lo ves como algo con lo que siempre puedes contar puede ser un consuelo, no hay muchas cosas con las que realmente puedas contar.”
“Pensé que él había estado allí solo unos momentos antes. Estaba tumbada, donde el agua se había deslizado por todo su cuerpo. Y me pareció intensamente erótico. Casi todo lo relacionado con Robert había empezado a parecerme erótico.”

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